Tres de diciembre: Cuatro realidades

por arancha

Juanjo es arquitecto industrial, y Marcos sufrió poliomielitis cuando se cumplía un año de su nacimiento. Ambos se conocieron en el bautizo de la hija de Lucía, la hermana del maestro de obras. Desde aquel entonces han construido una relación de amistad muy sólida, además de franca y sencilla. Se han convertido en dos personas que no pueden vivir en la distancia el uno del otro. Se aportan una cualidad la cual los hace mejores personas. Cuando las circunstancias no fueron las más idóneas tomaron consciencia que juntos son capaces de superar cualquier tipo de obstáculo, y erradicar los prejuicios de las personas que los mira por las calles con máxima extrañeza.

Olga posee unas habilidades a la hora de dibujar que no son habituales. A los organizadores de las actividades de ocio de la ciudad donde vive, les ha costado diez años y dos concursos de artes escénicas para darse cuenta que Olga, es mucho más que una joven de catorce años con Síndrome de Down, la cual necesita ser autónoma a pesar de la ayuda que requiere en determinadas ocasiones.

Santiago tiene una patología autista, por lo que necesita una supervisión continua para realizar todas las tareas cotidianas. Sus amigos manifiestan que Santi, como así la llaman es de carácter alegre, y le gusta mostrar cariño a las personas que están cerca de él. Además, su inquietud principal es la música, hecho que lo ha conducido a colaborar cada día en un programa de radio en la confección de la lista de éxitos del momento.

Miriam tiene problemas visuales, y acude a su puesto de trabajo cada día en el supermercado de la gran superficie que la ha contratado hace seis meses. Casi sin darse cuenta, la responsable de la tienda comprueba que los frigoríficos están todos bien encarados con los productos lácteos en el estante que le corresponde.

En esta fecha del tres de diciembre conmemoramos el día Internacional de las personas con diversidad funcional. Las historias que has podido leer son tan normales como los protagonistas que las experimentan cada día. De tu actitud también depende la inclusión de cada individuo. Lo que menos valor posee es el envoltorio el cual nos limita, sino el contenido, el cual atesoramos cada uno de nosotros. Interactúa sin corazas. Si nos unimos seremos capaces de manifestar a la sociedad aquella a quien todavía no se le han despertado los cinco sentidos, los cuales son la capacidad de convivir en un planeta inclusivo, un espacio del mundo, nuestro mundo, en donde todos SOMOS CAPACES.

Abre tu alma a aquellas personas con diversidad funcional que están cerca de ti.