I Festival Inclusivo de color y diversidad

por arancha

El I Festival Inclusivo y las IV Jornadas de Sensibilización en Discapacidad, «Ven, Siéntate, 'APREME' y Escucha» han concluido hace siete días.

Después de meses de preparación para esta semana de múltiples actividades, me cuesta pensar que ya haya pasado todo. Pero, no todo ha terminado, como es costumbre, una mezcla de sensaciones quedan grabadas para siempre en la memoria, y ahora también perdurará dicho periodo de tiempo a través del siguiente relato.

Las recientes jornadas de Apreme, la cual se suma a los tres años anteriores de vida, se han convertido en uno de los eventos más importantes de Canarias.
Lo que resulta evidente es que la sociedad necesita mejorar la conciencia del trato hacia las personas. Las familias precisan de recursos para su día a día. Los profesionales de la sanidad, y los estudiantes reclaman más conocimientos del desarrollo de las funciones. Además, es imprescindible para la comunidad hablar claro; tumbando barreras, y mediante ellas cualquier tipo de opinión que se puedan formar antes del tiempo oportuno, incluso al no poseer cualquier conocimiento de su vida.

Modelo de dichas demandas se da forma en la ponencia de Diversidad Sexual y Discapacidad de Natalia Rubio: Presidenta de la Asociación Estatal «Sexualidad y Discapacidad», y a su vez, responsable del plan estatal de formación sobre sexualidad y discapacidad. En definitiva, una especialista en la materia.
A pesar que la relación que se construye entre sexualidad y personas con discapacidad es un muro, escuchar a Natalia hace que cada uno de los miedos, y el conjunto de los complejos que existen de manera arraigada se caigan de una vez, e inesperadamente.
Por otra parte, estuvo presente el colectivo LGTBI con la ponencia de sexualidad y géneros de las personas en todas su diversidad. A la misma se unió, Mariano; un joven con dificultades auditivas, quien a pesar de los impedimentos encontrados en el camino, ha logrado que la sociedad no busque diferencias entre él y el resto de las personas. Un relato personal que humanizó todavía mucho más la sesión formativa del jueves.

Qué expresar de las proyecciones de «Campeones». Emocionó sobre manera. Logró que todos los que estábamos en la sala nos sintiéramos campeones de nuestra propia historia personal; aun cuando en la vida no somos siempre vencedores. Lo más importante no está en el lugar que ocupas, sino en cómo vives con alegría el lugar donde estás presente. Igual ocurrió con «Wonder», y el documental de «Milagros», dirigido por David Baute. No haré spoiler del documental. Aunque, en este instante es lo que más me apetece detallar. Pero, si no lo hago es porque no puedes dejar de pasar la ocasión de verla. Siéntate en una butaca, receptivo a que tus emociones y los cinco sentidos se despierten. En breves trazos te contaré. Discurre en el seno de una familia para mi conocida, ya que tenía cierto conocimiento de su situación. Sin embargo, desde hace bastantes años les perdí la pista. Hecho que me produjo cierta desazón a medida que se desarrollaba la proyección, aunque, luego, fue una alegría comprobar cómo Milagros, presente en dicho pase se encontraba tan bien físicamente, junto a sus hijos, como siempre. De la manera que yo les recordaba: tan contentos.

Hermoso ha sido el arte en forma de expresión e inclusión con la exposición Molinos de Colores, «VEN, SIENTE EL ARTE». Molinos de viento, donde cada aspa cargaba en forma de dibujo o palabra una misiva personal elaborada por los usuarios de Apreme, y donde además, un mosaico con un gran mensaje de igualdad impulsaba al mundo con esa misma fuerza motora: Cuando soplan vientos de cambio, algunos construyen muros y otros construyen molinos.
Todo ello acompañado asimismo por el color de los cuadros elaborados por los alumnos de GiroArte.

En realidad, confieso que la semana ha sido una belleza para los sentidos, y también para el alma.

La manifestación del amor en su máxima expresión fue ver el resultado de un monumento precioso, realizado por el escultor Luigi Stinga: Árbol Amor. Creció corazón a corazón, a partir de pedazos de madera que se fueron acoplando, igual que lo hacen las relaciones personales; experiencia a experiencia, y emoción a emoción. En medio del municipio plantó una muestra de los corazones de la diversidad, pintados igual que un arcoíris en el cielo lleno de vida por los usuarios de Apreme.

Y, sobre todo, fue tremendamente espectacular la reflexión que nació de la conferencia de Adriana Macías, quien tuvo que afrontar y superar desde su más tierna infancia la falta de sus dos brazos.

En muchas ocasiones vemos películas o leemos autobiografías, y a pesar de que estén basadas en hechos reales, podemos llegar a pensar que son actores. Incluso historias que no son posibles, o sacadas de contexto. Aunque, cuando vemos testimonios como el que presenciamos la noche del pasado viernes quince de noviembre en el teatro cine municipal, comprobamos que no existe «ni trampa ni cartón». Adriana Macías, cruzó el océano Atlántico. Nos narró desde el corazón y con humor sus vivencias. Su historia de superación. Su voluntad frente a las adversidades. La actitud que tuvo que sacar en esos momentos donde muchos de nosotros nos habríamos desmoronado. Escuchándola hablar se nos quitan de golpe muchas tonterías. Vemos nuestra situación con otros ojos, nos motivamos.
Ha sido tan fuerte y auténtica esa energía que desprende una experiencia vital de este calibre que nos hace distanciarnos de nuestros problemas, y conseguir divisar una nueva vía de acción e inclusive de actitud que requerimos para superar o sobrellevar mejor nuestra situación.

Es muy grande la labor de concienciación y motivación que está desarrollando por los diferentes países que visita. La sensibilidad que despierta de manera particular en los niños, en los adolescentes, y a su vez en los adultos es de un valor incalculable. Tal como surgió con Valentina, el artífice para que Adriana Macías haya venido hasta el norte de Tenerife, a Icod de los Vinos a contarnos su experiencia de vida.
Tan sorprendente fue escucharla, como cuando concluyó la intervención observar el hecho que para la gente que estaba presente en el teatro, tener una discapacidad, ya pasó más desapercibida. En aquel instante, éramos todos mucho más iguales. En realidad, ahora, somos todos mucho más iguales. Incluso, en el tiempo que nunca pasamos a ser distintos. Sencillamente la mirada de los demás se transformó.

El remate de la semana, fue el II Concierto Solidario, Los Sabandeños. Eso sí, nunca antes habían contado con unos teloneros tan excepcionales, unido con las voces llenas de ilusión, naturalidad y ganas: Los chicos y chicas de Apreme avivaron las gargantas, y después de semanas de ensayo hicieron una actuación insuperable de folklore canario.
Con la cultura musical de nuestro buque insignia: Los Sabandeños, nos marchamos de viaje hacia cada una de las ocho islas, así hasta cruzar el mar Mediterráneo y el océano Atlántico durante una hora con el sonido del timple, la guitarra, la bandurria combinada con grandes voces.

Gracias Chus, por tu sensibilidad, y por el amor que pones a la Asociación Apreme; a los usuarios, y las familias para que todos podamos aprender en primera persona el significado de la solidaridad.

Sin lugar a dudas, estos días han sido jornadas maratonianas, pendiente del más mínimo detalle. El esfuerzo y el empeño por parte de la dirección de Apreme, la cual recae en la persona de Beatriz, y desde la presidencia de Auxi; arropadas ambas por todos los profesionales de la entidad, en fusión con las primeras jornadas donde Pablo Pineda dio su testimonio, así también como lo hiciera en el segundo año, Vicente del Bosque, y el año pasado, Irene Villa, puedo asegurar que la inclusión es la normalidad que se reconoce más presente cada día en las calles de nuestro municipio. En absoluto se trata de un sentimiento superficial, sino de una realidad. Dicho logro es fruto de un trabajo realizado por la Asociación Apreme desde el respeto por las personas, pero sobre todo por el cariño con el que se dedica el tiempo a dicho esfuerzo.

Gracias por esta familia tan diversa creada en torno a las treinta y cinco familias que conforman la Asociación de los usuarios de Apreme, y también a cuantos nos han incluido en ese seno familiar.

¡Nos vemos el año que viene en el II Festival Inclusivo y las V Jornadas de Sensibilización en Discapacidad, «Ven, Siéntate, ‘APREME’ y Escucha»!

No olvides: LA INCLUSIÓN Y LA DIVERSIDAD SOCIAL, ES MÍA, Y TAMBIÉN TUYA.

¡¡JUNTOS SUMAMOS, Y CUANDO DIFERENCIAMOS RESTAMOS!! ¡ÚNETE!